viernes, 4 de septiembre de 2015

DESGARRO

Hablar de desgarro.

Mirar fotos, textos, copiar, pegar, compartir…joder, quien se atreve hoy a decir que no hay sitio para todos. ¿Alguien tiene el valor y la sangre fría? No, Hoy nadie. Ni los políticos, ni los amigos, ni los vecinos, ni los compañeros de trabajo.
Hoy todos tienen las bocas bien calladas, cosidas con el silencio del horror en primera línea.
Por el silencio de un niño o doscientos. ¿Acaso pensáis que es el primero?

Qué triste y que vergüenza siento. Meses tras meses informando de las centenas de niños muertos en la guerra, en los caminos para llegar a las fronteras, en los camiones sin oxígeno, en los barcos naufragados, ahogados, muertos de hambre..
¿Qué pasa? Que nadie había puesto cara a esos niños. ¿En serio? De verdad ninguno os parasteis un segundo a mirar a esos cuerpos flotando en el mar y pensar que podía ser vuestro hijo, vuestra hermana, vuestra madre.
Cuanto dolor mas hace falta en este mundo para que el corazón se nos revuelva y nos demos nauseas a nosotros mismos.

Yo al menos, no puedo soportarme a mí misma. Y quiero tener fe en el ser humano.
Creo que si, que se nos va a remover la conciencia y cambiaremos el rumbo, creo que esta vez haremos las cosas de otro modo.
Sé que no es fácil arreglar las cosas, sé que no existe un mundo en occidente maravilloso para poder crear un mundo feliz, pero sé que yo soy incapaz de decir que no hay sitio, sé que yo soy incapaz de dejar morirse a las personas flotando en el mar, sé que no quiero niños de la guerra en mi mundo, sé que no quiero cuerpos en la playa, ni vallas, ni alambres, ni muros…sé que el mundo fue hecho sin fronteras, sin colores, sin diferencias…

No llores hoy, ni compartas, ni hables de esto, si mañana vas a volver a decir que no cabemos todos, que vuelvan a su país, que tú eres diferente, que no es tu movida. Al menos se honesto y cállate la boca. Yo no puedo, no soy mejor que tú, me doy asco a mí misma por no tener la fuerza, por ya no saber qué hacer, por no tener la capacidad para poder cambiar todo, todo este puto mundo.

Pero hoy, como todos los días, una parte de mi corazón, estará con ellos y otra seguirá removiendo conciencias. Y sé que tú también. Sé que la cadena ha comenzado y muchos estáis con el corazón encogido y la mente activa para pasar a la acción. Lo vamos a hacer bien. Estoy segura.

Muchos ciudadanos han comenzado, muchas ciudades se han puesto en marcha…vamos a lograr la mayor red de solidaridad vista. Necesito creerlo.

Necesito creerlo, sino el dolor me ahoga y mi quedo sin aliento.